**El dinamismo del comercio bilateral reafirma a México como el principal socio comercial de Estados Unidos y fortalece la integración económica de América del Norte.
Ciudad de México, 3 de agosto de 2026. Las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos registraron un crecimiento anual de 13 % durante el primer semestre de 2026, consolidando la fortaleza del intercambio comercial entre ambos países y reafirmando a México como el principal socio comercial de la economía estadounidense. El desempeño refleja la capacidad del sector productivo nacional para mantener su competitividad en un entorno internacional marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y por nuevas medidas comerciales impulsadas por Washington. De acuerdo con cifras difundidas por el Departamento de Comercio de Estados Unidos y retomadas por El Economista, el valor de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense alcanzó niveles históricos durante los primeros seis meses del año, impulsado principalmente por la demanda de productos manufactureros, electrónicos, maquinaria, equipo industrial y bienes de consumo. Estos resultados permitieron que México mantuviera su liderazgo como el mayor proveedor de mercancías para la economía más grande del mundo.

El crecimiento del comercio bilateral ocurre en un contexto de transformación de las cadenas globales de suministro, donde México continúa beneficiándose del fenómeno del nearshoring, gracias a su ubicación estratégica, la integración productiva con Norteamérica y la red de acuerdos comerciales que mantiene con diversos países. Empresas internacionales han fortalecido sus operaciones en territorio nacional para abastecer con mayor rapidez al mercado estadounidense, impulsando la inversión y la actividad manufacturera. Entre los sectores con mayor dinamismo destacan las exportaciones de equipos electrónicos, maquinaria para procesamiento de datos, aparatos eléctricos y manufacturas de alto valor agregado, rubros que han mostrado un crecimiento superior al promedio debido al incremento de la demanda tecnológica en Estados Unidos. Aunque la industria automotriz enfrentó un entorno más complejo por la revisión de las reglas de origen y la aplicación de algunos aranceles sectoriales, el sector mantuvo un comportamiento positivo en el acumulado del semestre.
Las cifras también reflejan la elevada integración económica entre ambos países. Más del 80 % de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense, lo que convierte a la relación comercial bilateral en uno de los principales motores del crecimiento económico nacional. Al mismo tiempo, miles de empresas estadounidenses dependen de insumos y componentes fabricados en México para mantener la competitividad de sus cadenas de producción. Especialistas consideran que el desempeño exportador confirma la resiliencia de la economía mexicana frente a un escenario internacional de mayor incertidumbre. A pesar de las discusiones en torno al T-MEC y de la implementación de nuevas medidas comerciales por parte de Estados Unidos, México ha logrado conservar una posición privilegiada gracias a la fortaleza de su sector manufacturero, la estabilidad macroeconómica y la creciente llegada de inversiones vinculadas con la relocalización de empresas.

Asimismo, el dinamismo de las exportaciones ha contribuido al fortalecimiento de la balanza comercial y al crecimiento de diversas regiones del país donde se concentra la actividad manufacturera y logística. Estados como Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Baja California y Querétaro continúan siendo piezas clave dentro de la plataforma exportadora nacional, generando empleo e impulsando nuevas inversiones. Con un crecimiento de 13 % en las exportaciones hacia Estados Unidos durante el primer semestre de 2026, México reafirma su papel como un socio estratégico para Norteamérica y fortalece su posición dentro del comercio internacional. El desempeño del sector exportador confirma la capacidad de la industria nacional para adaptarse a un entorno global cambiante y aprovechar las oportunidades derivadas de la integración económica regional.
