**La empresa productiva del Estado fortaleció su posición financiera al disminuir su endeudamiento y mantener resultados positivos, respaldada por una mayor eficiencia operativa y el desempeño del mercado energético.
Ciudad de México, 31 de julio de 2026. Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que durante el segundo trimestre de 2026 obtuvo una utilidad neta de 18 mil millones de pesos (alrededor de mil millones de dólares) y logró reducir su deuda financiera a 77 mil 500 millones de dólares, equivalente a una disminución de 9.1 % respecto al cierre de 2025. Los resultados reflejan el avance de la estrategia de saneamiento financiero impulsada por la empresa y el Gobierno de México para fortalecer la viabilidad de la petrolera estatal. De acuerdo con el reporte financiero presentado a inversionistas, la reducción del endeudamiento permitió consolidar el menor nivel de deuda financiera registrado por Pemex en más de una década. La empresa destacó que este resultado es consecuencia del manejo ordenado de sus pasivos, una mejor administración de su estructura financiera y el fortalecimiento de su liquidez, elementos que contribuyen a mejorar su capacidad de inversión y operación.

Los ingresos de la petrolera ascendieron a 510 mil millones de pesos entre abril y junio, impulsados por un incremento en el valor de las ventas de hidrocarburos y por un entorno internacional de precios favorables para el petróleo. Asimismo, la empresa reportó un EBITDA de 144 mil millones de pesos, indicador que refleja una sólida generación de flujo operativo durante el periodo. Pemex informó además que mantiene estable su plataforma de producción, con un promedio de 1.66 millones de barriles diarios de petróleo y condensados, mientras que el Sistema Nacional de Refinación procesó alrededor de un millón de barriles diarios, incluyendo la operación de la refinería Olmeca, en Dos Bocas. Estos resultados forman parte de la estrategia del Gobierno Federal para fortalecer la autosuficiencia energética y reducir la dependencia de combustibles importados.
Como parte del proceso de fortalecimiento financiero, la empresa también avanzó en la reestructuración de pasivos con proveedores y contratistas mediante un esquema de pagos de largo plazo que busca mejorar la liquidez de la compañía y otorgar mayor certidumbre a la cadena de suministro del sector energético. La administración de Pemex señaló que estas acciones forman parte de una estrategia integral para sanear las finanzas de la empresa y fortalecer su capacidad operativa en los próximos años. Especialistas consideran que la reducción de la deuda representa una señal positiva para los mercados financieros, ya que mejora el perfil crediticio de la empresa y amplía su margen para financiar proyectos de exploración, producción y refinación. No obstante, señalan que Pemex mantiene desafíos importantes relacionados con el incremento de la producción y la continuidad de las inversiones necesarias para sostener su desempeño operativo en el mediano plazo.
Los resultados se presentan en un contexto en el que el Gobierno de México mantiene como prioridad fortalecer a Pemex como empresa pública estratégica, mediante acciones orientadas a mejorar su eficiencia financiera, incrementar el valor agregado de la refinación y consolidar la soberanía energética del país. La reducción sostenida de la deuda y la estabilidad operativa forman parte de los objetivos planteados en el plan de negocios de la empresa para los próximos años. Con estos resultados, Pemex consolida avances en su proceso de fortalecimiento financiero y operativo, al combinar una disminución de su deuda con una utilidad positiva durante el segundo trimestre del año. La empresa reafirma así su papel como uno de los principales activos estratégicos del Estado mexicano y un actor clave para el desarrollo del sector energético nacional.
