**La manufactura alcanzó el nivel de expansión y el PIB registró un repunte durante el segundo trimestre.
Ciudad de México, 1 de octubre de 2026.— La economía mexicana comienza a mostrar señales favorables de recuperación al cierre de 2026, con una mejora en la actividad manufacturera, un repunte importante del Producto Interno Bruto durante el segundo trimestre y un mayor dinamismo en sectores vinculados con las exportaciones y la inversión. Los indicadores del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) correspondientes a septiembre muestran una reducción en la debilidad que había caracterizado a algunos sectores durante meses anteriores. El Indicador IMEF Manufacturero pasó de 49.9 puntos en agosto a 50.0 en septiembre, alcanzando el nivel que marca el inicio de una fase de expansión.
La mejora también se observa en la tendencia-ciclo del indicador manufacturero, que avanzó 0.3 puntos para ubicarse en 49.9 unidades. Aunque todavía se encuentra ligeramente por debajo del umbral de expansión, el resultado refleja una menor intensidad de la contracción y una recuperación gradual de la actividad industrial. A estos datos se suma el comportamiento del Producto Interno Bruto. Durante el segundo trimestre de 2026, la economía mexicana creció 1.4% respecto al trimestre anterior y 1.9% a tasa anual, con avances tanto en la industria como en los servicios.
El resultado llevó a BBVA Research México a elevar su previsión de crecimiento para el conjunto de 2026, de 1.2 a 1.4%, al considerar que la economía mostró una recuperación más sólida durante el segundo trimestre. El desempeño de la economía durante ese periodo estuvo respaldado por una combinación de factores, entre ellos una mayor inversión pública, recuperación del consumo y un fuerte dinamismo de algunas exportaciones. Estos elementos contribuyeron a fortalecer la actividad productiva después de un inicio de año más moderado.

Uno de los sectores que destaca por su crecimiento es el relacionado con las exportaciones de equipo de cómputo. Este rubro acumuló hasta julio un incremento cercano a 200%, impulsado por la demanda internacional de tecnología y el desarrollo de infraestructura vinculada con inteligencia artificial. El dinamismo exportador representa una oportunidad para México debido a su integración con las cadenas productivas de América del Norte. La cercanía con Estados Unidos, el T-MEC y la infraestructura industrial instalada permiten al país participar en sectores de mayor valor tecnológico y atraer nuevas inversiones.
El sector no manufacturero también mostró una ligera mejora durante septiembre. Su indicador pasó de 49.0 a 49.2 puntos. Aunque todavía se encuentra por debajo del nivel de expansión, el avance muestra que la actividad relacionada con los servicios comienza a estabilizarse. Para México, la combinación de una industria que alcanza el umbral de expansión, un PIB que repunta y un sector exportador dinámico representa una base para fortalecer el crecimiento durante los últimos meses del año.
El escenario también coincide con una estrategia gubernamental enfocada en impulsar la inversión y ampliar la capacidad productiva del país. Los proyectos de infraestructura, energía, transporte y agua contemplados dentro del Plan México buscan generar condiciones para atraer capital privado y fortalecer las cadenas productivas nacionales. La inversión será uno de los principales motores para consolidar esta tendencia. La participación conjunta del sector público y privado puede permitir que el dinamismo observado en algunas ramas de la economía se extienda hacia otras actividades y genere nuevos empleos.

El contexto internacional también abre oportunidades. México mantiene una posición estratégica dentro de las cadenas de suministro de América del Norte y sectores como la manufactura avanzada, la electrónica, los automóviles y la tecnología pueden beneficiarse de una mayor integración regional. El IMEF mantiene una lectura cuidadosa sobre algunos indicadores, pero los datos recientes permiten identificar un escenario distinto al observado meses atrás: la actividad económica ha comenzado a estabilizarse y algunos sectores ya muestran señales concretas de recuperación.
El reto será mantener esta tendencia y convertir el repunte del segundo trimestre en un crecimiento más amplio durante la segunda mitad de 2026. Para ello serán importantes la inversión, el consumo, las exportaciones y la capacidad de México para aprovechar las oportunidades derivadas de su integración comercial. Con la manufactura alcanzando el umbral de expansión y el PIB mostrando un avance significativo, la economía mexicana llega al último trimestre del año con señales que apuntan hacia una mayor estabilidad. La recuperación todavía es gradual, pero los indicadores recientes muestran que México cuenta con bases para fortalecer su crecimiento y aprovechar nuevas oportunidades de inversión y desarrollo.
