Agiliza México comercio exterior con eliminación de permisos automáticos para textiles

**La medida busca facilitar las operaciones de importación y reducir cargas administrativas, mientras se mantienen controles para combatir prácticas de subvaluación.

Ciudad de México, 5 de octubre de 2026.— México avanza en la simplificación de sus procesos de comercio exterior con la eliminación del permiso automático que se exigía para determinadas importaciones de productos textiles y de confección, una medida que busca agilizar las operaciones de las empresas y reducir cargas administrativas en las aduanas del país. La Secretaría de Economía y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) informaron que el cambio entró en vigor el pasado 15 de septiembre, después de que se derogara el Anexo 4 de la resolución que establecía precios estimados para determinadas mercancías. Al desaparecer ese mecanismo de referencia, dejó de actualizarse la condición que hacía exigible el permiso automático para estas importaciones.

Con ello, las operaciones de importación de textiles y productos de confección realizadas a partir de esa fecha ya no están sujetas a la presentación del permiso automático referido. La modificación representa una reducción de trámites para las empresas que participan en las cadenas de suministro y comercialización de estos productos. La decisión forma parte de un proceso más amplio de modernización del comercio exterior mexicano, que busca hacer más eficientes los procedimientos sin renunciar a la supervisión de las mercancías que ingresan al territorio nacional.

De acuerdo con la ANAM, la eliminación del esquema de precios estimados no significa que desaparezcan los mecanismos de vigilancia. El combate a la subvaluación —una práctica que puede reducir artificialmente el valor declarado de las mercancías para disminuir el pago de contribuciones— continuará mediante análisis de riesgo, fiscalización y valoración aduanera. Este punto resulta relevante para el sector textil y de la confección, debido a que la simplificación de procesos puede facilitar el flujo de mercancías y reducir tiempos administrativos, mientras que las autoridades mantienen herramientas para detectar operaciones irregulares.

La medida también se inserta en una estrategia federal para hacer más ágil la operación de las empresas vinculadas con el comercio internacional. En meses recientes, la Secretaría de Economía, el SAT y la ANAM han impulsado modificaciones orientadas a eliminar trámites que no generan valor adicional y digitalizar procesos mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior. La modernización tiene como uno de sus objetivos fortalecer la competitividad de México frente a otros mercados, especialmente en un contexto en el que las cadenas de suministro internacionales demandan procesos aduaneros más rápidos, previsibles y eficientes.

Para las empresas importadoras, la eliminación del permiso automático puede representar mayor facilidad operativa al momento de introducir mercancías al país. Para las autoridades, el reto consiste en mantener una fiscalización efectiva mediante herramientas de inteligencia y análisis de riesgo, en lugar de depender exclusivamente de controles administrativos previos. La Secretaría de Economía y la ANAM también aclararon el tratamiento que deberán recibir las operaciones iniciadas antes del 15 de septiembre mediante pedimentos consolidados. En estos casos, las obligaciones aplicables dependerán de la fecha en que ingresó la primera remesa, incluso cuando otras mercancías hayan entrado después de la modificación.

La eliminación del permiso automático tampoco significa que las importaciones queden libres de regulación. Las empresas deberán continuar cumpliendo las demás disposiciones y restricciones no arancelarias que correspondan a cada mercancía, así como las obligaciones previstas por la legislación aduanera. El cambio refleja una tendencia hacia un modelo de comercio exterior en el que la facilitación y la fiscalización pueden avanzar de manera paralela: menos trámites para las operaciones que cumplen con las reglas y mayor capacidad de las autoridades para identificar riesgos mediante herramientas tecnológicas y análisis especializado.

Con esta modificación, México busca mejorar las condiciones para las empresas que participan en el comercio internacional y hacer más eficiente el movimiento de mercancías, al mismo tiempo que conserva mecanismos para proteger la recaudación y combatir prácticas que afecten al mercado nacional. La apuesta es que una operación aduanera más ágil contribuya a reducir costos, mejorar los tiempos logísticos y fortalecer la competitividad de las empresas mexicanas dentro de las cadenas regionales de sumi

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