Proyecta gobierno recuperar ganancias petroleras en 2027 tras dos años de pérdidas

**Hacienda estima una renta petrolera neta de 130 mil millones de pesos para el próximo año.

Ciudad de México, 24 de septiembre de 2026.— El Gobierno de México prevé volver a obtener ingresos netos de la actividad petrolera durante 2027, después de dos años en los que los recursos destinados a apoyar a Petróleos Mexicanos (Pemex) superaron lo que la Federación recibió de la empresa estatal. De acuerdo con las proyecciones incluidas en el Paquete Económico 2027 y analizadas por México Evalúa, la renta petrolera neta del Gobierno Federal alcanzaría alrededor de 130 mil millones de pesos el próximo año. Este indicador considera los ingresos petroleros que recibe la Federación menos las transferencias que realiza para respaldar financieramente a Pemex.

El cambio representa una diferencia importante respecto a 2025, cuando el gobierno registró por primera vez una renta petrolera neta negativa. Ese año, los ingresos petroleros que recibió la Federación sumaron alrededor de 239 mil 800 millones de pesos, mientras que los apoyos canalizados a Pemex a través de la Secretaría de Energía alcanzaron cerca de 396 mil millones, lo que produjo un saldo negativo de 156 mil 400 millones de pesos. Para 2027, el escenario planteado por Hacienda contempla una menor necesidad de transferencias extraordinarias a la petrolera y una recuperación de los ingresos derivados de la actividad petrolera. Sin embargo, el regreso a números positivos no significa que Pemex deje de recibir respaldo federal.

El Proyecto de Presupuesto de Egresos contempla una transferencia de 81 mil 103 millones de pesos para Pemex durante 2027, destinada principalmente al pago de amortizaciones de deuda y créditos bancarios contratados en ejercicios anteriores. El monto representa una reducción cercana a 70% frente a los recursos asignados para este concepto en 2026. La disminución del apoyo se relaciona con la estrategia financiera diseñada para reducir las presiones sobre las finanzas de la empresa. En agosto de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó que Pemex podría comenzar a operar sin apoyos federales para cubrir amortizaciones de deuda a partir de 2027, como parte de un proceso de fortalecimiento financiero y reorganización de sus pasivos.

El presupuesto total asignado a Pemex para el próximo año ascendería a 527 mil 121 millones de pesos, 1.3% menos en términos reales respecto al gasto asignado para 2026. De ese monto, 254 mil 16 millones corresponden a inversión física, equivalente a cerca de 48% del presupuesto de la empresa. Las proyecciones también dependen de las condiciones del mercado petrolero internacional. Para elaborar el Paquete Económico, Hacienda estima que la Mezcla Mexicana de Exportación tendrá un precio promedio de 61.8 dólares por barril durante 2027. Este supuesto es uno de los elementos utilizados para calcular los ingresos petroleros del próximo ejercicio.

El tipo de cambio también tiene un papel relevante. Hacienda utiliza como referencia un promedio de 17.9 pesos por dólar para 2027 y un nivel de cierre de 18 pesos. Una apreciación o depreciación distinta a la considerada en el presupuesto puede modificar el valor en pesos de los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras. La recuperación de la renta petrolera también ocurre en un contexto en el que el Gobierno Federal busca depender cada vez más de los ingresos tributarios. Para 2027, el Paquete Económico estima que los ingresos tributarios representarán alrededor de 15.9% del Producto Interno Bruto, el nivel más alto proyectado hasta ahora, impulsado por medidas de fiscalización y combate a la evasión.

Esto significa que, aunque el petróleo volvería a generar un saldo positivo para las finanzas federales, su peso relativo dentro de los ingresos públicos continúa disminuyendo frente a otras fuentes de recaudación. La situación contrasta con la importancia que tuvo la renta petrolera para las finanzas mexicanas durante décadas. La combinación de una menor producción, cambios en los precios internacionales y las necesidades financieras de Pemex ha reducido el margen que históricamente representaba el sector para el presupuesto federal.

El reto para 2027 será que la recuperación proyectada se materialice sin depender de un aumento extraordinario de los precios internacionales del crudo. La propia estructura del presupuesto muestra que Pemex todavía requerirá recursos federales, aunque en una proporción considerablemente menor a la de los últimos ejercicios.

Para el Gobierno de México, el escenario plantea una doble tarea: mantener la recuperación financiera de Pemex y, al mismo tiempo, evitar que las necesidades de la empresa vuelvan a presionar las finanzas públicas. Si las estimaciones del Paquete Económico se cumplen, 2027 marcaría así un cambio en la relación financiera entre Pemex y la Federación: el petróleo volvería a dejar un saldo positivo para el Gobierno Federal después de dos años de pérdidas, aunque todavía dentro de un sector que enfrenta importantes retos de producción, deuda e inversión.

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