**El país sube al lugar 19 en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2026 de la consultora Kearney, impulsado por el nearshoring y su solidez logística en Norteamérica.
Ciudad de México a 10 de abril de 2026.- La confianza internacional en el desarrollo económico de la región continúa fortaleciéndose. De acuerdo con la reciente edición del Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2026 de la firma global Kearney, México logró un avance significativo al escalar seis posiciones, pasando del lugar 25 al 19 a nivel mundial. Este salto posiciona al territorio nacional como uno de los destinos con mayor crecimiento en atractivo para el capital extranjero durante el último año.
El repunte se fundamenta en gran medida por la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y el fenómeno de relocalización de empresas, conocido como nearshoring. La integración comercial con América del Norte sigue rindiendo frutos, atrayendo la mirada de inversionistas globales que buscan acercar sus centros de producción a los grandes mercados de consumo. Entre los sectores que más interés han despertado en el país destacan el de telecomunicaciones, seguido por la industria aeroespacial, defensa, así como transporte y logística.
En el panorama de los mercados emergentes, México también mostró un progreso notable, ubicándose en la quinta posición general, codeándose con economías como China, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Brasil. Al cierre de 2025, el país captó una Inversión Extranjera Directa (IED) superior a los 40,800 millones de dólares, una de las cifras históricas más altas, lo que respalda con datos tangibles el buen clima de negocios percibido en el exterior.
Aunque el informe señala áreas de oportunidad para el futuro, como el reto de impulsar la innovación tecnológica —hoy el factor primordial en la toma de decisiones de inversión global—, las bases actuales demuestran una capacidad resiliente de la economía nacional. Ante un escenario global marcado por tensiones geopolíticas y la volatilidad en los precios de las materias primas, México sigue ofreciendo certidumbre operativa, manteniéndose firme en la competencia internacional por atraer proyectos que generan empleo y desarrollo.



