**Empresas tecnológicas consideran que la revisión del tratado mantiene reglas clave para el desarrollo del sector digital.
Ciudad de México a 16 de julio de 2026. La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantiene un panorama de certidumbre para la economía digital de la región, luego de que representantes de la industria tecnológica descartaran modificaciones relevantes al capítulo dedicado al comercio digital y coincidieran en que las negociaciones se concentran principalmente en sectores industriales y manufactureros. La Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI) señaló que, hasta el momento, no existen indicios de cambios sustanciales al capítulo digital del acuerdo comercial, considerado uno de los más avanzados del mundo en materia de intercambio de datos, comercio electrónico y prestación de servicios tecnológicos. De acuerdo con el organismo, las conversaciones entre los tres países se han enfocado en temas como reglas de origen, industria automotriz, acero, aluminio y otros sectores estratégicos, sin afectar el marco que regula la economía digital.

El capítulo de comercio digital del T-MEC establece principios que permiten el libre flujo transfronterizo de datos, prohíben la imposición de aranceles a las transmisiones electrónicas y ofrecen certeza jurídica para empresas que desarrollan servicios en la nube, plataformas digitales, comercio electrónico, inteligencia artificial y tecnologías de la información. Estas disposiciones han contribuido a consolidar la integración digital entre los tres países y a facilitar el crecimiento de miles de empresas que operan en Norteamérica. Especialistas del sector consideran que mantener sin cambios este capítulo representa una señal positiva para la inversión tecnológica, ya que brinda estabilidad a compañías nacionales e internacionales que desarrollan soluciones digitales desde México. Además, favorece la continuidad de proyectos relacionados con centros de datos, servicios financieros digitales, desarrollo de software, inteligencia artificial y plataformas de comercio electrónico, actividades que han registrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
La economía digital se ha convertido en uno de los motores de transformación productiva a nivel mundial. En México, la digitalización de procesos, el crecimiento del comercio electrónico y la adopción de nuevas tecnologías han permitido que empresas de distintos tamaños incrementen su productividad, amplíen sus mercados y mejoren la prestación de servicios tanto para consumidores como para otras industrias. El mantenimiento de reglas claras dentro del T-MEC fortalece este ecosistema y contribuye a generar un entorno favorable para la innovación. La revisión del tratado se desarrolla en un contexto de creciente competencia internacional por atraer inversiones vinculadas con tecnologías avanzadas y cadenas de suministro de alto valor agregado. En este escenario, la estabilidad regulatoria en materia digital representa un factor relevante para empresas que evalúan establecer operaciones en México, aprovechando su ubicación estratégica, la integración con América del Norte y el fenómeno de relocalización de inversiones conocido como nearshoring.

En semanas recientes, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que el T-MEC continúa vigente y seguirá siendo uno de los principales instrumentos para fortalecer la competitividad regional y atraer inversión extranjera. El Gobierno de México ha señalado que la revisión del acuerdo busca consolidar su funcionamiento y mantener las ventajas comerciales que durante los últimos años han impulsado el crecimiento de diversos sectores productivos del país. Analistas coinciden en que preservar el marco regulatorio de la economía digital brinda mayor confianza a las empresas que desarrollan infraestructura tecnológica, servicios digitales y plataformas de innovación. Asimismo, consideran que la continuidad de estas reglas facilitará la incorporación de nuevas tecnologías, fortalecerá la integración de las cadenas productivas y permitirá que México continúe posicionándose como uno de los principales destinos para la inversión tecnológica en la región.
Con un capítulo digital que permanece estable durante la revisión del T-MEC, México mantiene condiciones favorables para impulsar la innovación, atraer inversiones y fortalecer una economía cada vez más vinculada con la transformación tecnológica, consolidando al país como un actor estratégico dentro del ecosistema digital de América del Norte.
