**Con una inversión proyectada de 547 mil millones de pesos, las organizaciones en México transitan de la experimentación a la implementación operativa de sistemas autónomos.
Ciudad de México a 21 de febrero de 2026.- El ecosistema corporativo en México ha iniciado 2026 con una prioridad estratégica clara: la captura de productividad mediante agentes de Inteligencia Artificial (IA). Según el reporte trimestral de tecnología y negocios de la firma Select, el gasto en Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) alcanzará los 547,000 millones de pesos este año, lo que representa un crecimiento del 4.1% anual. Este dinamismo, que quintuplica el crecimiento proyectado del PIB nacional, está siendo impulsado por la adopción de “IA agéntica”, sistemas capaces de ejecutar tareas complejas sin intervención humana constante.
De la nube pública al retorno de inversión (ROI)
A diferencia de los pilotos realizados en 2024 y 2025, el enfoque actual es la ejecución medible. La nube pública, que se estima crecerá un 16.1% este año, se ha consolidado como la columna vertebral que permite a las empresas rentar capacidad de procesamiento en lugar de invertir en infraestructura física (“fierros”). Esta tendencia de “as-a-service” permite que incluso medianas empresas accedan a herramientas de análisis predictivo y automatización que antes eran exclusivas de grandes corporativos.
“La prioridad por agentes de IA en 2026 es un intento de capturar productividad sin inflar la estructura de costos. La nube y los servicios sostienen el crecimiento, mientras que el hardware pierde peso relativo”, señala Ricardo Zermeño González, director general de Select.
El reto del talento y la brecha operativa
A pesar de la disponibilidad tecnológica, el análisis identifica un freno estructural: la escasez de talento. Se estima que México enfrenta un déficit de 1.4 millones de trabajadores digitales calificados para operar estas nuevas arquitecturas. Empresas como Cemex y Grupo Bimbo ya han tomado la delantera implementando “copilotos” que reducen hasta en un 80% el tiempo de búsqueda de información técnica, pero la brecha entre quienes adoptan estas herramientas y quienes logran resultados financieros reales sigue siendo el principal desafío de la alta dirección.



