**Arranca este martes el mecanismo constitucional para elegir al sucesor de Gertz Manero; se prevé un proceso legislativo ágil que garantice la estabilidad institucional antes del fin de semana.
El Senado de la República activa este martes el reloj legislativo para uno de los nombramientos más trascendentales del sexenio. Tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero, la Cámara Alta tiene la encomienda de procesar, con celeridad y apego a la ley, la designación del nuevo Fiscal General de la República, un movimiento clave para la estrategia de seguridad y justicia del país.
La sesión de este 2 de diciembre marca el primer paso formal: el Pleno deberá aprobar una lista de diez candidatos basada en los perfiles inscritos y la idoneidad jurídica. Esta lista será enviada de inmediato al Ejecutivo Federal, donde la presidenta Claudia Sheinbaum depurará los nombres para conformar una terna final. El procedimiento destaca por la colaboración entre poderes, buscando un equilibrio entre la autonomía técnica de la Fiscalía y la coordinación necesaria con el Gobierno Federal.
Aunque Ernestina Godoy se mantiene actualmente al frente de la institución como Encargada de Despacho —garantizando la operatividad inmediata y la continuidad en las investigaciones—, el análisis político sugiere que su perfil será evaluado junto a otros juristas en las comparecencias que tendrán lugar una vez que regrese la terna al Senado.
Se espera una operación política de “alto nivel” en la Junta de Coordinación Política para alcanzar la mayoría calificada requerida (dos terceras partes de los votos). Si los consensos avanzan según lo previsto, México podría contar con un Fiscal General constitucionalmente nombrado a más tardar el jueves, enviando un mensaje de fortaleza institucional y certeza jurídica tanto al interior del país como a los mercados internacionales.



