**Tras las declaraciones del presidente interino de Perú, José Jerí, quien este domingo dejó abierta la posibilidad de ingresar a la embajada mexicana en Lima para detener a la exministra Betssy Chávez, la Presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que tal acción violaría gravemente el derecho internacional.
Ciudad de México 24 de noviembre de 2025.- La conferencia matutina de este lunes 24 de noviembre estuvo marcada por una firme postura en política exterior. El Ejecutivo mexicano respondió con apego a la legalidad ante la escalada de declaraciones provenientes de Lima, reafirmando que el respeto a las sedes diplomáticas es un principio inquebrantable entre las naciones.
El conflicto se agudizó este fin de semana, cuando el presidente interino de Perú, José Jerí, emitió declaraciones que encendieron las alertas diplomáticas. En una entrevista difundida el domingo 23 de noviembre, Jerí fue cuestionado sobre la situación de Betssy Chávez, ex primera ministra peruana que se encuentra en calidad de asilada política en la embajada de México en Lima tras dictarse una orden de prisión preventiva en su contra.
Al ser consultado sobre si ordenaría una incursión policial en la sede diplomática para ejecutar la captura, Jerí declaró textualmente: “No me limito. Si se tiene que ingresar a la Embajada de México, se hará”. El mandatario peruano agregó que su gobierno está “abierto a todo tipo de posibilidades” para cumplir con los mandatos judiciales de su país, argumentando que no le “tiembla la mano” para tomar decisiones, lo que evocó de inmediato el antecedente de la crisis con Ecuador en 2024.
Ante estos hechos, la respuesta de México fue institucional pero contundente. Desde Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que el asilo otorgado a Chávez se enmarca estrictamente en las leyes internacionales de derechos humanos y la Convención de Caracas.
“El asunto es que si se comete una irregularidad internacional, sería una violación a la soberanía”, advirtió la mandataria. Sheinbaum enfatizó que, aunque existen diferencias políticas que llevaron a la ruptura de relaciones diplomáticas a principios de mes, el respeto a la inmunidad de las embajadas es una “norma sagrada”. “Podemos tener diferencias, pero siempre en el marco de la ley internacional; una intervención en la embajada estaría fuera de toda norma”, sentenció, haciendo un llamado a la prudencia y al respeto del derecho de asilo.
La situación mantiene la atención de la región, pues otros mandatarios, como Gustavo Petro de Colombia, han manifestado que el respeto a la soberanía mexicana en Lima es una línea roja para la estabilidad diplomática en Latinoamérica.



