**Una reforma histórica construida bajo consenso político que mejorará la calidad de vida de millones de trabajadores mexicanos mediante una transición ordenada de aquí al 2030.
Ciudad de México a 12 de febrero de 2026.- En un paso decisivo para la modernización del mercado de trabajo en el país, el Senado de la República aprobó por unanimidad, con 121 votos a favor, la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El dictamen, que ahora se dirige a la Cámara de Diputados para su revisión, destaca por su enfoque equilibrado: garantiza el derecho al descanso de los trabajadores sin descuidar la estabilidad operativa de las empresas.
La medida fue celebrada como un avance en la justicia social y la productividad nacional. Para asegurar una adaptación exitosa en todos los sectores económicos, los legisladores acordaron un esquema de implementación gradual que iniciará en 2027 y concluirá en 2030. De esta forma, el límite legal de horas trabajadas disminuirá progresivamente: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029, hasta alcanzar la meta de las 40 horas al inicio de la siguiente década.
Un punto crucial que brinda certidumbre a la fuerza laboral es el “candado” legislativo que prohíbe cualquier reducción salarial derivada de este ajuste. Los sueldos y prestaciones se mantendrán íntegros, protegiendo así el poder adquisitivo de las familias mexicanas mientras ganan tiempo para el esparcimiento y la convivencia.
Con este consenso legislativo, México se alinea con los estándares internacionales recomendados por organismos como la OCDE, apostando por un modelo donde el bienestar del capital humano es el motor principal para un desarrollo económico sostenible y más humano.



